Querido futuro hijo/a: Abuelos y bisabuelos

Intimo & personal | 16 de Octubre del 2008 | 204 lecturas

Querido futuro hijo/a: Abuelos y bisabuelos

Querido futuro hijo/a, ya estoy aquí otra vez. Esta vez para hablarte de tus abuelos y bisabuelos.

Yo llegue tarde a este mundo, cuando tus bisabuelos ya estaban en su última etapa de su larga y provechosa vida. De ellos pocos recuerdos a modo de flashes tengo, era muy pequeño para lo que ocurría en aquellos días quedara marcado en mi pequeña cabecita.

De tus bisabuelos maternos, padres de tus abuelos, solo llegue a conocer a tu abuelo del que dicen he tomado todo el físico y bastante mal humor (cosa que no sabría decirte ya que casi no le conocí). Todo el pueblo de tu abuela paterna, mi madre, lo confirmaba cada vez que íbamos a una boda de mis primas de Silla (Valencia). Era el que recibía todos los elogios y pellizcos en la mejilla.

De él solo recuerdo que era muy alto (o yo muy pequeño aunque ya era un poco alto) que estaba ciego por lo que necesitaba ayuda para algunas cosas.
Recuerdo que mis tías y madre se turnaban su cuidado durante todo el año. Casi no le recuerdo hablar o por lo menos delante de mi pero su cara y peinado siempre quedará grabado en mi memoria.
Otro recuerdo era su adicción de fumar, encendía un cigarro con el anterior.

Cuando visitaba nuestra casa recuerdo, levemente, que dormía en la habitación que hasta la actualidad es de mi hermano y usaba una mesa larga del comedor, que ya no tenemos, como pasamanos y ayudarse junto a las paredes para llegar donde quería.
Sus gustos culinarios pueblerinos de cerca de la albufera fue otra cosa que me recuerdo. Anguilas con patatas en cazuela de barro casi a diario.

El paso de algunos días de verano en su casa, en Silla, es otra cosa que recuerdo. El frescor de una casa de pueblo, una mascara africana de metro y medio que tenia en casa mi tía (en el piso de arriba) de la que tenia miedo! Y también recuerdo olores de la cocina del piso. Por aquel entonces no había camas para todos y acabe durmiendo algunos días/semana en dos sillones enfrentados. Solo tenía pocos años…

Como en todo, llego su momento. Se le apago la luz como dice la canción de Alejandro Sanz. Recuerdo que durante semanas, o días no sabría decirte, estuvieron poniéndoles goteros cada “x” horas una enfermera. Y hubo un momento del que no tuve consciencia hasta años después (no lo entendí en aquel instante) fue un momento que entré en su cuarto y alguien estaba hablando de que se había ido y que sacaran el traje (el traje para enterrarlo) del armario. De aquel momento solo recuerdo el sol en el suelo, el pie de la cama y poco más.
No recuerdo haber ido a su funeral.

Tendrás que preguntarle a tu abuela paterna (o sus hermanas) si deseas más información ya que casi nunca quería hablar de estos y otros temas. Ni por el mínimo interés de dejar una herencia aunque solo sea de historias.

De mi abuela paterna, tu bisabuela, recuerdo haber disfrutado más tiempo con ella. A su marido nunca tampoco le llegue a conocer, Una lastima.
Por la foto se puede ver de donde salieron los rasgos faciales de tu abuelo, mi padre.

A tu bisabuela le encantaba el ganchillo por todos los lugares: en los cogemanos de la cocina, debajo del teléfono (esos de las películas de los 80) y en los brazos de los sofás. Esos sofás con ruidos característicos cuando visitaba su casa de Valencia. Y también le gustaba una merienda heredada de su juventud, pan con aceite y colacao espolvoreado.

Pasaba algunos fines de semana con nosotros en el chalet e hizo gran amistad con la perra del vecino que sacábamos a pasear, esos paseos que haciamos por la montaña.

Cuando subíamos al pueblo en verano, El Collado en los Serranos, Valencia nos quedábamos en su casa hasta que la nuestra estuvo terminada.
Perfecta para el verano por su frescor que daba la piedra recuerdo su olor característico… el comedor con su chimenea, las ventanas de madera con las rejas y la puerta para salir al corral de atrás… Esa cocina con la típica alacena de pueblo y de su cuarto esa cama con un cabezal de barrotes de hierro con un interruptor para la luz característico de aquella época junto a los de cerámica por toda la casa.

Pero tal vez lo que recuerdo con más cariño de mi abuela fue un instante en el que cogi su piel de la mano arrugada y dada de si, por el paso del tiempo, entre mis dedos. Recuerdo ese momento y hasta la sensación de aquel momento que suelo recordar a menudo para que mi memoria no lo pierda ya que pocos son los recuerdos que me quedan junto a ella.

De su funeral (fallecio el 25 de diciembre de 1990) recuerdo con tan solo 10 años haber ido con traje y estar por allí danzando mientras les daban el pésame a mis padres y tíos/as.

Como has podido ver querido futuro hijo/a todo han sido buenos momentos que siempre recordaré. Por lo que pasa el mayor tiempo posible con y junto a los tuyos (hermanos/as, tíos/as, abuelos, amigos…) creando el mayor numero de recuerdos posibles, con el paso del tiempo lo agradecerás y cuando te sientes a revisar de vez en cuando o al final tu vida sentirás una nostalgia feliz de todo por lo que has pasado.

Así que te propongo sentarte con tus abuelos y padres y escribir tus propias cartas en un futuro para que tu futuro hijo conozca la historia de su familia y todos los recuerdos que has vivido para que así luche por los suyos. Y quiero que sepas que espero algún día ver nacer a mi propio nieto/a para cuidarlo como te cuidaré a ti cuando crezcas y que con su sonrisa me alegre para siempre.

No desperdicies ninguna oportunidad de estar con ellos y aprender cualquier cosa que te quieran enseñar porque no siempre estarán a tu lado.

Tu futuro padre.

Cuídate futuro hijo/a y cuida de tu madre.

Abuelos maternos

Intimo & personal | 4 de Julio del 2008 | 83 lecturas

Como dije… aun busco el parecido con mi abuelo materno, a ella no llegue a conocerla (aunque mi madre podria ser su hermana gemela facialmente) y el murio ciego. Algo que por lo que parece he heredado a traves de él y de mi madre, los problemas en los ojos…