[Texto] Un simple pensamiento

TV, series, peliculas, docus, libros, citas & textos | 24 de Abril del 2009 | 196 lecturas

Estamos en constante cambio con las cosas. El mundo inventado por todos y cada uno de nosotros nos plantea nuevas metas, nuevas emociones, desesperanzas, amarguras, alegrías y no contentos con toda esta actividad inventada, tendemos a comparar nuestro mundo con el de los demás para demostrar que él nuestro es el mejor. Somos unos idiotas superficiales. El hombre de hoy cada vez es menos naturalmente animal, para convertirse en mas autómata mas dedicado mas, en definitiva, superficial. Y me refiero a un animal con sus intuiciones y sus necesidades como tal. Yo me pregunto en muchísimas ocasiones, ¿qué está pasando con la humanidad?… No os dais cuenta que a medida que pasan los años, las personas cada vez son menos profundas, menos delicadas, menos atentas con los demás. Vemos la tele y nos asustan las imágenes de niños que mueren víctimas de las guerras, drogas, enfermedades, desnutrición etc. pero no nos asusta cuando miramos al vecino que por la mañana ni nos saluda por, simplemente, desinterés. O el conductor que nos precede que intenta que no le podamos adelantar forzando su marcha y poniendo tu vida en peligro. O la gente marginada en nuestra propia ciudad que vemos muriéndose por la calle y lo único que queremos es que se volatilicen o se la “lleven” lejos, para no hacernos recapacitar.

En fin, estamos un poco asustados en general por la inestabilidad mundial. En realidad yo creo que de lo que estamos asustados es de nosotros mismos. De la desilusión por las cosas y por los demás. Estamos en el fondo y sin querer reconocerlo del “mañana más” y “más” y “más” … y ver que esto nunca tiene fin. Al final el mayor invento del hombre que ha sido el tiempo, se está revelando contra nosotros mismos. Somos hoy prisioneros del tiempo, del no llegar, del cuando acabar, de la agenda, de las horas que no pasan ó lo hacen demasiado deprisa, del envejecer, del no llegar a tiempo a la meta de tu vida.

Vivimos en una absoluta desinformación de quienes somos y para que vivimos. Ya no nos puedan inventos para intentar explicarnos como ser felices. Todo esto es lo que me parece que puede ser el fin de la humanidad. El final más voraz, el terminar en un acto de locura los unos con los otros como si de un circo romano se tratase, hasta llegar a nuestra propia extinción.

Los inventos modernos, las comunicaciones, la independencia del individuo, está cuestionando si es necesario él sentarnos a hablar, él tocarnos, él mirarnos a los ojos, en definitiva está poniendo en peligro el hecho más maravilloso que un humano puede disfrutar que es el gozar de otro similar a su lado y contarse todas aquellas cosas que residen en el fondo y que no desvelamos con facilidad. Aprender con otra persona a conocerte. Aprender y acostumbrarte a mirar en tu interior y darte cuenta que eres, seguramente, algo muy grande y especial. Nos estamos acostumbrando demasiado a pertenecer a un censo y ser un simple número, que sólo expresa la posición que ocupa pero nada más.

Hoy en nombre de la productividad que es el nuevo Dios de la humanidad, somos capaces de autodestruirnos, de maltratarnos y maltratar al que está al lado. Creo que estamos perdiendo el norte.
Creo que hemos inventado algo, que no sé que es, que produce una reacción en cadena y hoy por hoy somos incapaces de pararlo. Creo que va a llegar la gran explosión, y si queda algo de vida, volveremos a empezar con algo sencillo, simple, como nosotros, con nuevas ganas de querer al vecino, de no acelerar cuando nos adelantan, de ayudar al que necesita, de no saber que son los números y de que el tiempo no sirva nada mas que para marcar el futuro y nuevo final, para volver otra vez a comenzar.

Anonimo (no tengo el autor)

Texto enviado al programa 100 segundos cuando se emitia en Cadena 100.