[Texto] Dia

TV, series, peliculas, docus, libros, citas & textos | 3 de Mayo del 2009 | 76 lecturas

¿Cómo va a ser tu día hoy?
Esta mañana despierto emocionado Con todas las cosas que tengo que hacer antes de que el reloj marque la medianoche. Tengo responsabilidades que cumplir hoy.

Soy importante. Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener. Hoy puedo quejarme Porque el día está lluvioso, o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas gratis. Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero, o puedo estar contento de que mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia. Hoy puedo quejarme de mi salud, o puedo regocijarme de que estoy vivo. Hoy puedo lamentarme. De todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo, o puedo sentirme agradecido. De que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas, o puedo celebrar que las espinas tienen rosas. Hoy puedo auto compadecerme por no tener muchos amigos, o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones. Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar, o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo. Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela, o puedo abrir mi mente enérgicamente y llenarla con nuevos y ricos conocimientos. Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar, o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente, cuerpo y alma. Hoy el día se presenta ante mí, esperando a que yo le dé forma y aquí estoy.
El escultor que ha de darle forma. Lo que suceda hoy, depende de mí. Yo debo escoger qué tipo de día voy a tener. Ten un gran día… a menos que tengas otros planes.

Anonimo (no tengo el autor)

Texto enviado al programa 100 segundos cuando se emitia en Cadena 100.

[Texto] Los clavos y los amigos…

TV, series, peliculas, docus, libros, citas & textos | 2 de Mayo del 2009 | 113 lecturas

Había un niño que tenia muy mal carácter. Un día su padre le dio una bolsa con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma debía clavar un clavo en la cerca de atrás de la casa. El primer día el niño clavo 37 clavos en la cerca… Pero poco a poco fue calmándose porque descubrió que era mucho más fácil controlar su carácter que clavar los clavos en la cerca.

Finalmente llego el día cuando el muchacho no perdió la calma para nada y se lo dijo a su padre y entonces el padre le sugirió que por cada día que controlara su carácter debía sacar un clavo de la cerca.
Los días pasaron y el joven pudo finalmente decirle a su padre que ya habia sacado todos los clavos de la cerca… entonces el padre llevo de la mano a su hijo a la cerca de atrás…
Mira hijo, has hecho bien… pero, fíjate en todos los agujeros que quedaron en la cerca…
Ya la cerca nunca sera la misma de antes…
Cuando dices o haces cosas con coraje, dejas una cicatriz como este agujero en la cerca…
Es como meterle un cuchillo a alguien, aunque lo vuelvas a sacar la herida ya quedo hecha…
No importa cuantas veces pidas perdón, la herida esta allí…
y una herida física es igual de grave que una herida verbal…
Los amigos son verdaderas joyas a quienes hay que valorar…
Ellos te sonríen y te animan a mejorar…
Te escuchan, comparten una palabra de aliento y siempre tienen su corazón abierto para recibirte…
Demuéstrales a tus amigos cuanto los quieres…

Rosana.

Texto enviado al programa 100 segundos cuando se emitia en Cadena 100.

[Texto] Desiderata

TV, series, peliculas, docus, libros, citas & textos | 30 de Abril del 2009 | 199 lecturas

Anda plácidamente entre el ruido y la prisa y recuerda que paz puede haber en el silencio. Vive en buenos términos con todas las personas, todo lo que puedas, sin rendirte.

Di tu verdad tranquila y claramente; escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante, ellos también tienen su historia. Evita a las personas ruidosas y agresivas. Sin vejaciones al espíritu.

Si te comparas con otros puedes volverte vanidoso y amargo, porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tu. Disfruta de tus logros así como de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera, aunque sea humilde, es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo. Usa la precaución en tus negocios, porque el mundo esta lleno de trampas. Pero no por eso te ciegues a la virtud que pueda existir, mucha gente lucha por altos ideales y, en todas partes, la vida esta llena de heroísmo. Se tu mismo. Especialmente no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto al amor porque, frente toda aridez y desencanto, el amor es perenne como la hierba.

Recoge mansamente el consejo de los años, renunciando graciosamente a las cosas de juventud. Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina. Pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Junto a una sana disciplina se amable contigo misma. Tú eres una criatura del universo, tu tienes derecho a estar aquí. Y te resulte evidente o no, sin duda el universo se desenvuelve como debe. Por lo tanto, manténte en paz con Dios, de cualquier modo que lo concibas y cualesquiera que sean tus trabajos y aspiraciones, mantén en la ruidosa confusión, paz con tu alma.
Con todas sus farsas, trabajos y sueños rotos, este sigue siendo un mundo hermoso. Ten cuidado, esfuérzate en ser feliz.

Ainhoa (Bilbao)

Texto enviado al programa 100 segundos cuando se emitia en Cadena 100.

[Texto] He aprendido

TV, series, peliculas, docus, libros, citas & textos | 27 de Abril del 2009 | 152 lecturas

He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame, solo convertirme en alguien a quien se pueda amar; el resto ya depende de los otros.
He aprendido que por mucho que me preocupe por los demás, muchos de ellos no se preocuparán por mi.
He aprendido que puede requerir años para construir la confianza y únicamente segundos para destruirla.
He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida, no son las cosas que tengo alrededor sino las personas que tengo alrededor.
He aprendido que lo más importante no es lo que me sucede sino lo que hago al respecto.
He aprendido que hay cosas que puedo hacer en un instante que ocasionan dolor durante toda la vida.
He aprendido que es importante practicar para convertirme en la persona que yo quiero ser.
He aprendido que es muchísimo más fácil reaccionar que pensar…y más satisfactorio pensar que reaccionar.
He aprendido que siempre debo despedirme de las personas que amo con palabras amorosas; podría ser la última vez que los veo.
He aprendido que puedo llegar mucho más lejos de lo que pense posible.
He aprendido que soy responsable de lo que hago, cualquiera que sea el sentimiento que tenga.
He aprendido que o controlo mis actitudes o ellas me controlarán a mi.
He aprendido que aprender a perdonar requiere mucha práctica.
He aprendido que por bueno que sea el buen amigo, tarde o temprano me voy a sentir lastimado por él y debo saber perdonarlo por ello.
He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros; a veces tengo que perdonarme a mi mismo.
He aprendido que por más apasionada que sea la relación en un principio, la pasión se desvanece y algo más debe tomar su lugar.
He aprendido que con los amigos podemos hacer cualquier cosa –o no hacer nada– y tener el mejor de los momentos.
He aprendido que simplemente porque alguien no me ama de la manera en que yo quisiera, no significa que no me ama a su manera.
He aprendido que la madurez tiene más que ver con las experiencias que he tenido y aquello que he aprendido de ellas, que con el numero de años cumplidos.
He aprendido que la verdadera amistad –y el verdadero amor– continuan creciendo a pesar de las distancias.

Texto enviado al programa 100 segundos cuando se emitia en Cadena 100.

[Texto] Un simple pensamiento

TV, series, peliculas, docus, libros, citas & textos | 24 de Abril del 2009 | 129 lecturas

Estamos en constante cambio con las cosas. El mundo inventado por todos y cada uno de nosotros nos plantea nuevas metas, nuevas emociones, desesperanzas, amarguras, alegrías y no contentos con toda esta actividad inventada, tendemos a comparar nuestro mundo con el de los demás para demostrar que él nuestro es el mejor. Somos unos idiotas superficiales. El hombre de hoy cada vez es menos naturalmente animal, para convertirse en mas autómata mas dedicado mas, en definitiva, superficial. Y me refiero a un animal con sus intuiciones y sus necesidades como tal. Yo me pregunto en muchísimas ocasiones, ¿qué está pasando con la humanidad?… No os dais cuenta que a medida que pasan los años, las personas cada vez son menos profundas, menos delicadas, menos atentas con los demás. Vemos la tele y nos asustan las imágenes de niños que mueren víctimas de las guerras, drogas, enfermedades, desnutrición etc. pero no nos asusta cuando miramos al vecino que por la mañana ni nos saluda por, simplemente, desinterés. O el conductor que nos precede que intenta que no le podamos adelantar forzando su marcha y poniendo tu vida en peligro. O la gente marginada en nuestra propia ciudad que vemos muriéndose por la calle y lo único que queremos es que se volatilicen o se la “lleven” lejos, para no hacernos recapacitar.

En fin, estamos un poco asustados en general por la inestabilidad mundial. En realidad yo creo que de lo que estamos asustados es de nosotros mismos. De la desilusión por las cosas y por los demás. Estamos en el fondo y sin querer reconocerlo del “mañana más” y “más” y “más” … y ver que esto nunca tiene fin. Al final el mayor invento del hombre que ha sido el tiempo, se está revelando contra nosotros mismos. Somos hoy prisioneros del tiempo, del no llegar, del cuando acabar, de la agenda, de las horas que no pasan ó lo hacen demasiado deprisa, del envejecer, del no llegar a tiempo a la meta de tu vida.

Vivimos en una absoluta desinformación de quienes somos y para que vivimos. Ya no nos puedan inventos para intentar explicarnos como ser felices. Todo esto es lo que me parece que puede ser el fin de la humanidad. El final más voraz, el terminar en un acto de locura los unos con los otros como si de un circo romano se tratase, hasta llegar a nuestra propia extinción.

Los inventos modernos, las comunicaciones, la independencia del individuo, está cuestionando si es necesario él sentarnos a hablar, él tocarnos, él mirarnos a los ojos, en definitiva está poniendo en peligro el hecho más maravilloso que un humano puede disfrutar que es el gozar de otro similar a su lado y contarse todas aquellas cosas que residen en el fondo y que no desvelamos con facilidad. Aprender con otra persona a conocerte. Aprender y acostumbrarte a mirar en tu interior y darte cuenta que eres, seguramente, algo muy grande y especial. Nos estamos acostumbrando demasiado a pertenecer a un censo y ser un simple número, que sólo expresa la posición que ocupa pero nada más.

Hoy en nombre de la productividad que es el nuevo Dios de la humanidad, somos capaces de autodestruirnos, de maltratarnos y maltratar al que está al lado. Creo que estamos perdiendo el norte.
Creo que hemos inventado algo, que no sé que es, que produce una reacción en cadena y hoy por hoy somos incapaces de pararlo. Creo que va a llegar la gran explosión, y si queda algo de vida, volveremos a empezar con algo sencillo, simple, como nosotros, con nuevas ganas de querer al vecino, de no acelerar cuando nos adelantan, de ayudar al que necesita, de no saber que son los números y de que el tiempo no sirva nada mas que para marcar el futuro y nuevo final, para volver otra vez a comenzar.

Anonimo (no tengo el autor)

Texto enviado al programa 100 segundos cuando se emitia en Cadena 100.