El tiempo se para
Intimo & personal | 2 de Octubre del 2008 | 27 lecturas
El tiempo se para cuando entras a un pueblo, un pueblo alejado de las prisas de la capital. Nada como estar 20 minutos en un pueblo que no esta más alla de 25 kilometros y ver como el tiempo se para.
Se para de todas formas, nada como pararse 20 segundos y ver a los niñ@s en el parque disfrutando, a la gente paseando sin tener prisa, trabajando… todo se ralentiza y piensas quiero vivir aqui.
Al ser de padres que han sido-vivido en pueblo durante la primera parte de su vida he heredado ese gusto por la vida-tranquilidad de un pueblo (y de ahi posiblemente el gusto por fotografiar los centros historicos). La gente es/actua distinta, esa tranquilidad, esa camaderia entre vecinos, ese saludo aunque no lo conozcas de nada… ese sosiego… esa vida totalmente distinta. Hasta el punto que distinguen a uno de la “capi” nada más verlo.
Ese gusto de conocer a todos los de tu calle, de tener unas fiestas locales en verano al lado de tu casa -en la placa del pueblo-, de tener el ultramarinos de barrio a tres pasos… todo cambiado por las prisas de la ciudad, el trafico, los carrefour´s, mercadona´s y/o Lidl´s (aunque estos cada vez se instalan en los exteriores de los pueblos) y de los problemas por aparcar diarios (esto tambien lo tienen los pueblos). En resumen la modernidad que nos toca vivir.
Tan nacidos en la capital y tan dependientes de sus servicios que un pueblo nos parece aparcado en la prehistoria y directamente piensas: “Yo no me acostumbraria a esto“.
Campos abandonados porque las nuevas generaciones ya no quieren trabajar-vivir del campo. Tradiciones generacionales que se rompen… lamentablemente la juventud ya no quiere trabajar duro, buscan lo simple.
El tiempo se para, todo se ralentiza y piensas quiero vivir aqui…


